Este es el tipo de recetas en las que recomiendo tener todo a mano antes de empezar; primero debemos preparar la pasta, y mientras esta se cocina preparamos la salsa. Luego las mezclamos al final antes de servir.
Poner suficiente agua con sal en una olla alta; enciende la estufa a fuego medio alto. Cuando el agua esté hirviendo a borbotones, agrega la pasta y cocina por 8 a 10 minutos dependiendo de las instrucciones del fabricante. Mientras tanto se hace la salsa Alfredo.
Vierte la mantequilla dentro de una olla y baje la temperatura a fuego medio bajo. Agrega el ajo y una pizca de sal, y sofríelo suavemente con la mantequilla, la idea es derretir la mantequilla, no hacerla hervir.
Agregue la crema de leche o nata y el queso crema, revuelva constantemente hasta que todos los ingredientes se hayan calentado e integrado.
Incorpore el queso parmesano rallado; no pare de revolver hasta que el queso se haya derretido completamente.
Por último, añada la leche tibia. Revuelva hasta que la mezcla sea totalmente homogénea. Pruebe y rectifique de sal en caso de ser necesario. Si desea agregar la nuez moscada o pimienta negra molida lo puede hacer en este momento.
Cuando la pasta esté lista o "al dente", cuele la pasta - algunas personas recomiendan guardar 1-2 cucharadas del agua de la cocción de la pasta y agregarla a la salsa.
Finalmente, vuelque la salsa sobre la pasta. Integre con delicadeza para evitar romper la pasta. Sirva inmediatamente.
Notas
Puede agregar queso rallado, pimienta negra recién molida y perejil/albahaca por encima.